Proclamamos el mensaje del evangelio de Jesucristo, que se constituye en la posibilidad de cambio y transformación. "PIDEME Y TE DARE POR HERENCIA LAS NACIONES"
INVITACION ESPECIAL Ven a nuestras dos reuniones dominicales.  8 am 10 am © Diseño y desarrollo web de Luis Ariel Rey Gutierrez- Soacha Colombia 2014 - 2018 Las promesas del Señor son nuevas cada mañana. Pero a veces no nos detenemos a descubrir toda la grandeza de Dios a nuestro alrededor. No sé lo que estás atravesando en tu vida en este momento, pero Dios lo sabe y esta Palabra puede ser para ti, aprópiate de ella!   Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os  haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de  mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso  para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.  (Mateo 11.28-30 Reina Valera 1960)    Al que soporta las dificultades, Dios lo bendice y, cuando las  supera, le da el premio y el honor más grande que puede  recibir: la vida eterna, que ha prometido a quienes lo aman…  (Apocalipsis 3:21) El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no  tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los  jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová  tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas;  correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.  ISAÍAS 40:29-31 (Reina Valera 1960)    Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y  dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como  manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.   (Isaías 58:11)  No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu  Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te  sustentaré con la diestra de mi justicia.     (Isaías 41:10)  No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día, ni  pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio  del día destruya. Porque has puesto a Jehová, que es mi  esperanza, Al Altísimo por tu habitación, no te sobrevendrá mal, Ni  plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,  Que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán,  para que tu pie no tropiece en piedra. Salmo 91.5-6, 9-12 (Reina  Valera 1960)    La confesión del Salmista es la  nuestra: “se deshace mi alma de  ansiedad; susténtame según tu  palabra” (Salmos 119:28) Sufrimos por tener lo que no necesitamos, por no  ser lo que hubiésemos deseado,  vivimos lamentándonos sin considerar  lo que hemos logrado y fallamos en  agradecer las cosas que sin merecerlo Dios nos ha dado. Permitimos que los  deseos nublen nuestra razón y nos  privamos del deleite de apreciar una  puesta de sol o un bello amanecer.  Esto nos dice el profeta Isaías: “¿Por  qué gastáis el dinero en lo que no es  pan, y vuestro trabajo en lo que no  sacia? Oídme atentamente, y comed  del bien, y se deleitará vuestra alma  con grosura” (Isaías 55:3)  La  ansiedad es la ausencia de serenidad, una visión fatalista del mañana; un  sentimiento de inconformidad con  todo, falla en aceptarnos como somos  y no como piensan los demás. Nadie pudo haber ofrecido mejor  remedio que el Maestro cuando dijo:  “No os afanéis por vuestra vida que  habéis de comer o que habéis de  beber; ni por vuestro cuerpo que  habéis de vestir. ¿No es la vida mas  que el alimento, y el cuerpo mas que  el vestido? Mirad las aves del cielo,  que no siembran, ni  siegan, ni  recogen en graneros; y vuestro Padre  Celestial las alimenta. ¿No valéis  vosotros mucho mas que ellas? ¿Y  quien de vosotros podrá por mucho  que se afane añadir a su estatura un  codo? (Mateo 6:25-27). El remedio para la ansiedad INVITACION ESPECIAL Una Palabra de Dios para tí Una Palabra de Dios para tí Oración de Fé Exploradores de la Fé
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